La minería en México ya no solo lucha contra la profundidad de la tierra, sino contra el poder de fuego de los cárteles. Desde 2019, la industria ha sufrido un embate sistemático que incluye robos de concentrados, extorsiones directas y el asesinato de personal, obligando a gigantes canadienses a poner candados en sus proyectos y retirar a sus ingenieros para salvarles la vida.
De acuerdo con la Camimex, la inseguridad ya no es solo un susto: representa hasta el 5% de los costos totales de operación y un 7% en mermas, destruyendo la competitividad de México frente al mundo.
El Mapa del Terror: Estados con operaciones suspendidas
El crimen ha logrado lo que ninguna crisis económica pudo: detener las máquinas.
- Sinaloa (Caso Vizsla Silver): El proyecto Pánuco se encuentra en pausa tras el brutal secuestro de 10 ingenieros. El saldo es desgarrador: 5 cuerpos recuperados y el resto aún desaparecidos. La empresa ya había pausado labores en abril de 2025 “por precaución”.
- Guerrero (La zona cero): En 2019, la Familia Michoacana obligó a Telson Mining a cerrar la mina Campo Morado mediante extorsiones. Ese mismo año, Minaurum Gold detuvo la explotación en Los Filos de Carrizalillo por la violencia desatada.
- Sonora y Chihuahua: En 2021, grupos armados asaltaron la mina Mulatos y, meses después, un comando robó 90 toneladas de zinc y plomo de la mina Plomosas.
- Querétaro (El nuevo objetivo): La ONG EIA denunció que el CJNG tomó el control de minas de mercurio en la Sierra Gorda, levantando fortificaciones para vigilar quién entra y sale.
El “Modus Operandi” del Crimen
Las empresas ya no solo lidian con asaltos en carreteras, sino con una infiltración profunda:
- Derecho de piso: Cobros mensuales por permitir el paso de maquinaria y personal.
- Robo de alto impacto: Comandos armados que ingresan a las minas para sustraer toneladas de material procesado.
- Control de suministros: Obligan a las minas a comprar insumos a proveedores controlados por el narco.
- Ataque al capital humano: El secuestro de especialistas (ingenieros y geólogos) para presionar el pago de rescates millonarios.
Proyectos en pausa: Un futuro incierto
La empresa Vizsla Silver mantiene a sus contratistas y equipos de exploración “en espera”, listos para reiniciar labores solo cuando el Estado garantice condiciones mínimas de seguridad. Sin embargo, con el control de las rutas por parte de facciones criminales, el regreso parece lejano.
La industria advierte que, de continuar esta tendencia, México dejará de ser un destino atractivo para la inversión extranjera, perdiendo miles de empleos directos en las zonas más pobres del país.
Radiografía del impacto:
- Costo de inseguridad: 5% del gasto total de las minas.
- Entidades críticas: Guerrero, Sinaloa, Sonora, Chihuahua y Querétaro.
- Víctimas recientes: 10 ingenieros plagiados en La Concordia, Sinaloa.
- Consecuencia: Fuga de capitales canadienses hacia países más seguros.








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